OTRAS VIDAS

En la hora que dura el trayecto Gavà-Barcelona-Gavà puedes vivir otras vidas, a poco que te dejes ir. Cuando empecé a utilizar con regularidad este medio de locomoción, me fastidiaba escuchar conversaciones telefónicas, expresiones a grito pelado, revelaciones íntimas que para nada me interesaban... hasta una ruptura de pareja, entre los sollozos del desconsolado muchacho. Ha ido pasando el tiempo y he optado por no utilizar los auriculares que amortiguaban tantas historias ajenas, y es que, finalmente han llegado a hacerme compañía. Subo al autobús, escojo el asiento del día, me acomodo, me relajo, miro al personal y espero. Si lo que escucho es el rugido del motor del vehículo, cierro los ojos y me amodorro con el rrrrrrr. Otras veces, la mayoría, algunas voces me llegan con más o menos nitidez. Escucho historias de todo tipo, contadas por personas que me acercan a la diversidad humana y me siento una con ellas, sobre todo cuando yo también utilizo mi móvil y no puedo impedir que alguna de mis frases llegue a mis vecinos.

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