TEATRO, PURO TEATRO

Ya no me enfado, no se si será una buena o una mala señal. Ya puedo soportar los debates parlamentarios, los improperios, la falta de educación, las estupideces que se llegan a decir.... las mentiras! ¿Podría llamarse inmunidad? Si fuera así, es que mis anticuerpos contra tanta incompetencia, funcionan. Sólo necesito imaginarme que estoy mirando/escuchando una comedia y soltar la/las carcajadas que me vengan sin sentirme culpable. Ya tendré tiempo luego de analizar tranquilamente las barbaridades/improperios/mentiras, junto a alguna aguda observación del peor actor del momento. Nunca agradecí tánto a un personaje que fuera mal actor: me reconcilia con su humanidad, con mi necesidad de verdad. Escasean los mal actores. La mayoría de políticos/actores recitan su papel de carretilla. Saben poner cara de buenos, o de listos, o de malos por nuestro bien. No se si convencen, pero obtienen votos, que es lo único que cuenta. Yo les pagaría por ir a verles a cualquier teatro (lo siento por los actores/actrices del verdadero mundo artístico), pero me duele horrores pagarles por unas interpretaciones que nadie les había pedido. O... quizás me equivoco y en la carrera política falta una asignatura llamada Ética y por éso no están obligados a guardar el decoro y, sobre todo, la Verdad.

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